La reunión de consejo terminó casi veinte minutos después del último debate. Los últimos socios e inversionistas abandonaron la sala de juntas de forma paulatina, arrastrando los pies sobre la alfombra mientras intercambiaban comentarios a media voz sobre la viabilidad del aeropuerto, los posibles fondos de inversión extranjeros y las mejores estrategias comerciales para competir de frente contra el bloque de Obsidian. Algunos semblantes se mostraban francamente entusiasmados con la audacia de la jugada; otros, en cambio, lucían claramente preocupados por las repercusiones financieras de desafiar al gigante. Pero, al menos, absolutamente todos los presentes en el pasillo estaban hablando del proyecto propuesto por la presidencia. Y aquello, considerando las condiciones de ruina en las que habían recibido la firma, ya representaba una victoria monumental para su gestión. Cuando la pesada puerta de madera finalmente se cerró detrás del último alto ejecutivo, el silencio absoluto regr
Última actualización : 2026-08-13 Leer más