El salón principal del hotel seguía repleto de conversaciones animadas y música de fondo cuando Lex encontró finalmente a Daniel de vuelta en la barra. La copa que tenía frente a él estaba a nada de vaciarse por completo. Lex la observó fijamente durante unos segundos, midiendo la situación. Después, extendió la mano, tomó el vaso por el borde y lo deslizó unos cuantos centímetros sobre la barra, alejándolo de su alcance. Daniel ni siquiera hizo el menor intento por protestar o reclamar el trago. Aquella absoluta falta de resistencia, por sí sola, bastó para que Lex se preocupara de verdad. —Creo que por hoy ya fue más que suficiente —sentenció Lex, mirándolo de frente. Daniel soltó una exhalación lenta, fija en la madera de la barra. —Probablemente tengas razón. Lex extendió la palma de la mano abierta hacia él. —Dame las llaves. Daniel metió la mano en el bolsillo interno de su saco con movimientos pausados y, sin hacer una sola pregunta ni poner mala cara, las dejó caer sob
Última atualização : 2026-08-25 Ler mais