Por el auricular llegó una mezcla de ruidos, seguida de la voz coqueta de una mujer. —Señor Archer, solo quiero estar con usted. Me da vergüenza cuando hay otras personas.—Vergüenza, una mierda, puta vieja —se burló Archer—. ¿De qué te ríes? ¿Crees que los dos vinimos a atenderte?Archer sonrió de forma vulgar, con el cigarrillo entre los dientes. —Esta noche, los dos se pondrán de rodillas con el culo en alto.La mujer parpadeó, incómoda, y miró al otro hombre. Si Archer era tan despreciable, ¿qué clase de hombre elegiría pasar tiempo con él? Sintió náuseas y empezó a dudar.Archer notó su reacción. Le agarró un puñado de cabello y tiró de ella hacia él. La punta encendida del cigarrillo quedó tan cerca de su rostro cargado de maquillaje que en cualquier momento podía dejarle una marca negra en la piel lisa.—Señor Archer… —suplicó ella, temblando.Archer inclinó la cabeza. —Ve a asearte.Ella se levantó a trompicones y se apresuró a entrar en el baño.Archer se volvió hacia el otro
Last Updated : 2026-10-09 Read more