Capítulo 31 :El Ocaso de los Tiranos y el Amanecer de los GuardianesEl campo de batalla frente al Vado de los Suspiros era un cuadro de caos y esplendor. La sangre de los caídos se mezclaba con el agua imbuida de magia, creando un vapor irisado que envolvía a los combatientes. El Rey Salomón, montado en su corcel negro, avanzaba con la arrogancia de quien se cree un Dios, empuñando la Devoradora de Almas, una espada de obsidiana que absorbía la luz a su paso.Cuando la victoria de Salomón parecía aún posible gracias a su inmensa reserva de tropas, un trueno de cuernos de guerra resonó desde las colinas occidentales. No eran los refuerzos que Salomón esperaba. El Rey Emerico y su hijo, el Príncipe Ciro, aparecieron en la cima de la cresta con la caballería de las Tierras Gélidas. Salomón sonrió, alzando su espada negra en señal de saludo, esperando que los hombres de Emerico barrieran el flanco de las criaturas del bosque. Sin embargo, Ciro no miraba a Luna con odio, sino con una mez
Última atualização : 2026-09-20 Ler mais