Mag-log inLa reina en un acto desesperado dio a luz a su única hija la que herede todo su reino un día, pero al estar bajo ataque le pidió a su sirviente más leal que la llevara lejos, para que así su hija podría regresar y reclamar su reino como la reina luna que es.
view moreCAPÍTULO 1
Bajo una hermosa luna llena se lleva a cabo la batalla entre dos clanes, uno más poderoso que el otro; sin embargo, uno de ellos sigue sus tradiciones y lo gobiernan con amor y respeto. El clan de la Luna es dirigido por una hermosa reina, la cual está esperando a su heredera, quien tomará su lugar cuando ella ya no esté. —Mi señora, son demasiados, no podremos detenerlos, debemos irnos —el fiel sirviente de la reina llega desesperado para tratar de ayudarla. —No puedo abandonar mi reino, fui elegida por la luna, y su poder crece dentro de mí. Estoy por dar a luz a mi hija, quien me fue concedida para llevar el poder de la luna —la reina se niega a abandonar el lugar que le pertenece a su hija por derecho; su hija debe ser la siguiente gobernante. —Mi señora, nadie en el pueblo aceptará a un sucesor de sangre sucia. Solo usted y su hija pueden gobernar. Si las encuentran, las van a asesinar para que el pueblo los acepte como líderes, pero si se va ahora podría volver en unos años y recuperar el lugar que por derecho le corresponde a usted y a su hija —la reina pareció pensarlo mientras acariciaba su enorme vientre. —Está bien, sácanos de aquí, Conall —el sirviente obedeció y sacó a la reina por un pasadizo en la pared. Juntos se adentraron al bosque, mientras a lo lejos se escuchaba la lucha entre el clan de la Luna y el de las Tinieblas. Cuando llegaron al río debían cruzarlo, pero la reina no podía seguir. —Mi reina, no podemos detenernos ahora, hay que salir de aquí —Conall estaba desesperado por sacarla de ahí. En secreto la ha amado toda su vida y se quedó a su lado sirviéndole para seguir amándola en secreto sin dejar de verla. —La bebé ya viene, no puedo seguir —la reina señala la parte inferior de su vestido, la cual no solamente está mojada, sino que tiene manchas de sangre. —¿Mi señora, no puede aguantar un poco más? —Conall no sabe qué hacer. —No, ya viene y no puedo seguir —la reina había estado soportando el dolor desde antes de salir del castillo. —Está bien, nacerá en el agua, así no sabrán desde dónde exactamente viene el olor a su sangre, mi reina —Conall ayudó a la reina a entrar al agua y alzó su vestido para ver el avance del parto. —Señora, puje, ya puedo verla —Conall no podía creer lo que veía: la pequeña cabeza de la bebé saliendo del cuerpo de su madre. La reina pujó conteniéndose de no gritar; debía evitar ser escuchada, o de lo contrario su vida y la de su hija corrían demasiado peligro. Después de algunos pujidos, Conall recibió a la pequeña en sus brazos, la cual lloró con fuerza. —Es una hermosa niña, mi señora —Conall se quitó su camisa y envolvió a la niña en ella. —Mi pequeña Luna, llévatela lejos, Conall. Salva su vida. Prepárala para que un día reclame su reino. Yo no podré acompañarlos —la reina estaba demasiado débil. En su clan, al dar a luz, le ceden gran parte de su poder a sus hijas, y esto la debilita por varios días. Además, está sangrando mucho y el agua del río apesta a su sangre, así que tarde o temprano darán con ellos. —No, mi señora, su hija la necesita. No puedo hacer esto solo —Conall la ama demasiado como para dejarla ahí sola. —Conall, si es verdad que siempre me has amado, salva a mi hija, porque si no me abandonas ahora, los tres moriremos aquí —Conall tuvo que tomar la decisión más difícil de su vida. —Te amo, mi amada reina, y siempre será así —Conall besó a la reina, tomó a la bebé en sus brazos y cruzó el río. Ya del otro lado, la vio desmayarse y segundos después escuchó a los lobos acercarse. Conall se adentró en el bosque, pero los lobos lo seguían de cerca. Era el olor a la sangre que emanaba de la niña. Debía limpiarla mejor, así que en otra parte del río tomó agua y limpió muy bien a la niña sin dejar ningún rastro del olor de la sangre en ella. Luego la dejó en un arbusto y se lavó él, ya que también había estado en contacto con la sangre de la reina. —Ahora sí te sacaré de aquí, pequeña princesa —Conall cubrió bien a la niña, quien recibía el calor del cuerpo de este, y huyó a lo más alto de las montañas. Pero, aunque creyó que se había escapado, volvió a escuchar a los lobos acercarse. —De seguro ya tienen mi olor, pequeña, así que deberemos separarnos. Lo siento, no podré cumplir con lo que le prometí a mi reina —Conall llegó hasta la cabaña de una familia de cazadores, colocó a la niña dentro de una canasta, le colocó un hermoso collar que la ayudará a encontrar su camino más adelante y escribió su nombre sobre la tierra. Luego huyó en dirección contraria, haciendo que los cazadores lo sigan. La bebé comenzó a llorar y las personas dentro de la cabaña salieron a ver de qué se trataba. Cuando vieron a la hermosa niña de ojos azules llorar con fuerza, comenzaron a buscar por todos lados, pero no había nadie, y sobre el suelo estaba escrito “Reina Luna”. —Ese debe ser su nombre —comenta la mujer del cazador. —No importa su nombre, ¿qué hace aquí? —el cazador se fue viendo a su alrededor mientras su esposa se acerca a la pequeña y la toma entre sus brazos para calmarla. —Alguien debió abandonarla aquí —la mujer logra calmar a la pequeña. —Pues mañana la llevaré al pueblo, no podemos quedarnos con ella —declara el cazador. —Por favor, quedémonos con ella. Sabes que siempre quise un hijo, pero nunca pude embarazarme —la mujer siempre tuvo el sueño de ser mamá y ve en la pequeña la oportunidad de sentir lo que es ser mamá. —No es nuestra hija —sentencia el hombre. —Pero nadie tiene por qué saberlo. Nunca voy al pueblo, así que podemos decir que fue un bebé milagro, que la tuve a avanzada edad y que es nuestra. Por favor, quedémonos con la pequeña —la mujer suplica a su marido. —Está bien, pero tú te harás cargo de ella. Ya no tengo edad para andar cuidando bebés —el hombre entra de nuevo a la cabaña y la mujer sonríe feliz observando a la pequeña en sus brazos. —Reina Luna, te voy a cuidar mucho —la mujer besó la frente de la pequeña y entró detrás de su esposo para calentar a la pequeña.Capítulo: 34 El Trono de Hierro y el Faro del OlvidoEl mundo se había vuelto un tablero de ajedrez donde las piezas se movían con la lentitud de los glaciares pero con la violencia de los terremotos. Mientras Joaquín navegaba hacia lo desconocido, James y Luna comprendieron que el Valle del Árbol Caído no podía ser solo una fortaleza; debía ser el epicentro de una revolución.La capital de las Ciudades-Estado del Sur, Olyndos, era lo opuesto al Valle. Era una metrópolis de piedra gris, mármol frío y canales contaminados por los residuos de las fundiciones. Aquí, la magia no era una fuerza vital, sino una curiosidad de museo o un lujo prohibido para la élite.James y Luna llegaron bajo el estandarte de la diplomacia, acompañados por el Príncipe Ciro y una guardia reducida. James vestía una armadura de cuero reforzado con escamas de dragón de agua, y su piel emitía un calor que hacía que los ciudadanos se apartaran a su paso. Luna, envuelta en una capa de seda violeta, caminaba con una
Capítulo 33: El Hilo de la Bruma y el Veneno de la CorteEl equilibrio es una danza sobre el filo de una espada. Mientras el Valle del Árbol Caído florecía bajo el mandato de Luna y James, el resto del mundo observaba con una mezcla de codicia y pavor. La magia no era solo una bendición; era un recurso que los antiguos poderes no estaban dispuestos a ceder sin luchar.En el centro del reino, la paz se sentía espesa, casi tangible. James pasaba sus días entrenando a la nueva "Guardia del Amanecer", un cuerpo de élite formado por humanos y lobos que juraron proteger el Manantial. Sin embargo, James sentía una inquietud que sus sentidos agudizados no lograban localizar. No era un olor a hierro como el de los Inquisidores, sino algo más sutil: el aroma a vino dulce y pergamino viejo.—Están llegando embajadores de reinos que ni siquiera sabíamos que existían, James —dijo Luna una noche, mientras observaba el valle desde el balcón de raíces del Árbol Caído.—No vienen a celebrar, Luna. Vie
Capítulo 32 :El Trono de Raíces y la Sombra de la OrtodoxiaEl Valle del Árbol Caído no solo estaba sanando; se estaba transformando. Lo que antes era una neblina de miedo sobre los pantanos se había convertido en una bruma luminiscente que curaba la fatiga de aquellos que trabajaban en la reconstrucción. Sin embargo, la paz es a menudo más pesada que la guerra, y Luna y James estaban a punto de descubrir que gobernar un milagro era tan agotador como conquistarlo.No hubo una catedral de piedra ni coronas de oro pesado. Luna lo había dejado claro: el Reino de la Reina Beca no sería una copia del imperio de Salomón. La ceremonia se llevó a cabo en el Corazón del Valle, donde el Árbol Caído, un tronco milenario de proporciones colosales, comenzó a mostrar brotes de hojas plateadas por primera vez en siglos.El Rey Emerico y el Príncipe Ciro estaban presentes, vestidos con sus galas de las Tierras Gélidas, representando el reconocimiento internacional del nuevo régimen. Joaquín, ahora no
Capítulo 31 :El Ocaso de los Tiranos y el Amanecer de los GuardianesEl campo de batalla frente al Vado de los Suspiros era un cuadro de caos y esplendor. La sangre de los caídos se mezclaba con el agua imbuida de magia, creando un vapor irisado que envolvía a los combatientes. El Rey Salomón, montado en su corcel negro, avanzaba con la arrogancia de quien se cree un Dios, empuñando la Devoradora de Almas, una espada de obsidiana que absorbía la luz a su paso.Cuando la victoria de Salomón parecía aún posible gracias a su inmensa reserva de tropas, un trueno de cuernos de guerra resonó desde las colinas occidentales. No eran los refuerzos que Salomón esperaba. El Rey Emerico y su hijo, el Príncipe Ciro, aparecieron en la cima de la cresta con la caballería de las Tierras Gélidas. Salomón sonrió, alzando su espada negra en señal de saludo, esperando que los hombres de Emerico barrieran el flanco de las criaturas del bosque. Sin embargo, Ciro no miraba a Luna con odio, sino con una mez












Bienvenido a Goodnovel mundo de ficción. Si te gusta esta novela, o eres un idealista con la esperanza de explorar un mundo perfecto y convertirte en un autor de novelas originales en online para aumentar los ingresos, puedes unirte a nuestra familia para leer o crear varios tipos de libros, como la novela romántica, la novela épica, la novela de hombres lobo, la novela de fantasía, la novela de historia , etc. Si eres un lector, puedes selecionar las novelas de alta calidad aquí. Si eres un autor, puedes insipirarte para crear obras más brillantes, además, tus obras en nuestra plataforma llamarán más la atención y ganarán más los lectores.