El pasillo parecía tragarse cada sonido, como si no quisiera que nada escapara de allí. Los pasos de Lucas resonaban apenas, contenidos, medidos, aunque la prisa era evidente en la tensión de su cuerpo. No corría, pero tampoco caminaba con normalidad. Era ese punto intermedio donde cada segundo cuenta, donde el instinto empuja, pero la mente obliga a no perder el control. Karev avanzaba a su lado, ligeramente detrás, atento a todo: a los cambios sutiles en la iluminación, al eco irregular, incluso a esa sensación difícil de describir… como si el edificio respirara. —No es casual —dijo Karev. Lucas asintió sin mirarlo. —Jamás lo fue. Las paredes, desnudas a simple vista, ocultaban señales que solo alguien entrenado sabría leer. Rutas de servicio, accesos ocultos, zonas ciegas diseñadas con intención. Todo estaba ahí, pero algo había cambiado. No era solo el lugar. Era el comportamiento del lugar. Karev frunció el ceño, observando cómo una luz parpadeaba con un patrón que no parecía
Dernière mise à jour : 2026-03-23 Read More