La reunión de seguimiento técnico empieza a las diez.Sala norte, ocho personas, el cronograma del proyecto en la pantalla. Irina llegó con cinco minutos de anticipación, que es lo que hace siempre. Se sentó en el lugar habitual. Puso el cuaderno, el bolígrafo, el celular boca abajo.Todo normal.Lleva cuarenta minutos de reunión cuando el mareo llega.No fuerte. No del tipo que obliga a agarrarse a algo. El tipo suave y sin aviso, la ondulación que sube desde el abdomen hasta la base del cráneo y baja de nuevo sin resolverse, que hace que los números en la pantalla tarden un segundo más de lo usual en quedarse quietos.Irina aprieta el bolígrafo.En el segundo siguiente, sin que la mano lo decida, el bolígrafo cae.El sonido es pequeño. Un clic contra el suelo de madera laminada.Mateo lo recoge antes de que llegue a rebotar. Un movimiento rápido, instintivo, de quien lleva semanas con los sentidos calibrados hacia ella sin que nadie le pidiera que lo hiciera. Lo pone sobre la mesa s
Last Updated : 2026-07-22 Read more