El sol de mediodía en las Bahamas, que hasta hace unos segundos era una caricia sobre la piel de Daniela, se transformó de golpe en un peso asfixiante. La sombra que se proyectaba sobre ella no era la de una desconocida, ni la de la prensa. Era una sombra que conocía demasiado bien; una que olía a ambición, a resentimiento y a una obsesión que no parecía tener fin.Daniela se incorporó con un movimiento brusco, sacudiéndose la arena de los brazos mientras el corazón le martilleaba las costillas con una violencia sorda. Al enfocar la vista, su mandíbula se tensó tanto que dolió.—¿Se puede saber qué mierda haces aquí? —espetó Daniela, su voz saliendo más afilada de lo que pretendía.Frente a ella, Enma Soler lucía una sonrisa lánguida, perfectamente ensayada, protegida tras unas gafas de sol que reflejaban el turquesa del mar como si fuera una burla. Llevaba un caftán de seda que ondeaba con la brisa, luciendo una calma que, en su caso, siempre era el preludio de un ataque.—Ey, tr
Terakhir Diperbarui : 2026-03-20 Baca selengkapnya