—¿Sirvienta?—Sí, voy a estar unos días en el pueblo y necesito a una sirvienta de confianza.—Pe… Pero, yo, yo, ¿cómo podría ayudarle? —preguntó el hombre aun sin entender.—Si mal no me equivoco, usted tiene una hija, ¿correcto?Carlo se quedó frío; recordó cómo tanto el joven como su padre se habían expresado. No, no solo se habían expresado de su Florencia, la habían mirado. ¿Cómo podría este joven venir a pedir una sirvienta? ¡No! ¡Definitivamente, eso no!—No, señor, discúlpeme, pero mi hija no anda en búsqueda de trabajo.—¿Cómo? Según supe, tu familia no atraviesa una buena racha, ¿no es así?—¿Co… ¿Cómo?—Sí, mi padre no le ha dado su visto bueno, ¿o sí? —dijo Dante en tono un tanto retador.—Bu… Bueno, señor, pero esos son mis problemas; mi hija no anda trabajando ajeno, ella trabaja aquí, en casa; además, en breve, mi familia y yo estaremos vendiendo todo y nos regresaremos a Padua.—¿Padua?—Sí, nosotros venimos de Padua, Italia y, bueno, como ya lo dijo, no estamos en un b
Última actualización : 2026-08-08 Leer más