### 6 —Ahhh, ohhh, por favor, ahhh... ohhh... solo ahhh, ¡fóllame, por favor, Señor! —Cállate la puta boca, perra —dijo con voz helada. Su voz era severa y autoritaria. Siguió follándome duro con los dedos. Se sentían cincuenta veces más grandes y gruesos que los míos, estirando mis paredes internas hasta dejarme totalmente llena. Mis caderas empezaron a moverse por sí solas, subiendo y bajando contra su mano, buscando la fricción intensa. Los sonidos mojados y sucios de sus dedos deslizándose dentro de mis jugos llenaban la habitación oculta. —¡Me vengo! ¡Señor, me vengo! —grité. Mis músculos internos se apretaron con fuerza sobre su mano a medida que la ola aumentaba. —No —ordenó con brusquedad. Antes de que pudiera llegar al límite, sacó los dedos por completo de mí, dejándome fría y vacía. Me agarró las caderas, me giró en la cama y me puso de rodillas. Me echó la cintura hacia atrás para que mi trasero quedara hacia él, totalmente abierto y expuesto. Sin darme un segundo p
Última actualización : 2026-08-19 Leer más