Lo que Bianca le había dicho en Fontvieille no era todo.Adriana lo entendió mientras volvía a escuchar la tarjeta de memoria en el teléfono del cuarto de trabajo, con la puerta cerrada y el volumen bajo, repasando los tres minutos y cuarenta segundos de grabación que llevaba oyendo desde la noche anterior. La voz de Beatrice era inconfundible: esa cadencia suave, siempre un tono por debajo de lo que se podía acusar, diseñada para sonar a razonabilidad incluso cuando construía una trampa. La del hombre con ella era más seca, con un acento del norte que Adriana había empezado a asociar con uno de los asesores del equipo patrimonial de Tomás. Pero había una tercera voz. Breve. Solo dos frases, al final de la grabación, antes del corte. Una voz que Adriana había tardado dos escuchas en identificar porque no esperaba oírla en ese contexto.Bianca.No preguntando. No cuestionando. Confirmando.—Entendido. Me aseguro de que no haya nada en el registro que lo vincule solo a él.Adriana detuv
Last Updated : 2026-06-21 Read more