Por la marca en el cuello, Nancy llegó enseguida a una conclusión:Así que Sonia ya andaba con alguien.Hasta ese momento, Nancy todavía había estado algo inquieta. Le preocupaba que Sonia, con esa cara y ese cuerpo, terminara robándose toda la atención de Javier.Pero ahora, de pronto, ya no le preocupaba tanto.Si Sonia ya tenía a alguien, entonces, aunque el señor Cejudo llegara a interesarse por ella, tampoco iba a meterse así como así, ¿o sí?De inmediato, el ánimo de Nancy mejoró.Con una sonrisa casi demasiado amable, dijo:—Sonia, hoy es tu primer día en la empresa. Yo siempre procuro echarles una mano a los nuevos, así que hoy voy a llevarte yo misma a la entrevista para dar clases particulares a Larisa, la hermana menor del señor Cejudo.Luego añadió, cada vez más entusiasmada:—Si consigues quedarte con ese trabajo, los honorarios van a ser altísimos. Pero eso ni siquiera es lo más importante. Con que se te pegue un poquito de la influencia de una familia como los Cejudo, o
閱讀更多