Con la trampa que me armó Estefanía, no me libraba ni de milagro.—Créeme, no le hice nada…Estefanía se metió a la fuerza, la culpable acusando primero.—Ariana, ya viste, ¿no? Anoche intentó violarme, ¡y hoy todavía me citó aquí!Apenas iba a abrir la boca para defenderme cuando Lucero se sumó y le echó más leña al fuego.—¡Tipo asqueroso! ¡Tiene a Ariana y todavía anda encamándose con Fany, puaj!Ariana, destrozada, se tapaba los oídos mientras lloraba a mares.—Esteban, yo no quería creer que fueras capaz de algo así, hasta que lo vi yo misma…La mirada se le clavó en un punto, y las lágrimas brotaron con más fuerza.—Ese es el pastel que más me gusta… ¿también se lo regalaste a ella?Se agachó de dolor, con la cara cubierta de lágrimas.Al verla llorar, a mí también se me partió el corazón, quise abrazarla en ese momento, decirle que las cosas no eran así…Pero los pies se me quedaron pegados al piso, no podía moverme.—Ariana, el pastel lo compré para ti, ni yo sé qué me pasó hac
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