Soy estudiante universitario.Ese día, estaba en la última fila jugando con el celular cuando se me cayó el bolígrafo.Al meterme bajo el pupitre a buscarlo, vi las piernas blancas de mi compañera de mesa, Bianca, ligeramente abiertas, justo frente a mi cara.Alcancé a ver, debajo de su faldita, sus calzones rosas como salmón.No sé qué me pasó, pero, sin saber por qué, estiré la mano y le di una pasada al muslo.—Qué suaves tienes las piernas… —murmuré.Apenas lo dije, me arrepentí. Fácilmente podría considerarse acoso.Aunque me llevaba bien con Bianca, hasta le había comprado toallas femeninas alguna vez.A veces, jugando, aprovechaba para rozarle un poco los pechos o el trasero. Pero eso era sin querer y se mantenía dentro de un margen razonable.Era la primera vez que me aprovechaba tan descaradamente.En ese momento, sentí que el corazón se me salía. Alcé la mirada bajo la mesa y me encontré con su carita preciosa, sonrojada hasta las orejas, y sus grandes ojos brillantes clavado
Read more