Al día siguiente, tal como había dicho, Altezza tomó un vuelo rumbo a Japón para un viaje de una semana. Prometió que estaría de regreso, como muy tarde, el día anterior a la boda. Naturalmente, lo acompañaba su siempre leal asistente, Duncan.Al principio, su madre se había puesto furiosa. Desde el punto de vista de Delila, en un momento tan crucial como aquel, Altezza debería haberse quedado en casa y cuidar de su salud. Sin embargo, el hombre había terminado devolviéndole la culpa, acusándola de haber alterado el cuidadoso calendario de trabajo que tanto tiempo le había llevado organizar. Al final, Delila cedió, pero solo bajo una condición innegociable: Altezza debía regresar a casa lo antes posible. Él asintió de acuerdo, sin discutir más.Mientras tanto, Adaline continuó con sus días como de costumbre. Siguió trabajando y se comportó como si nada hubiera ocurrido durante el fin de semana. Incluso cuando su madre le pidió que se tomara unos días de descanso, Adaline se negó amabl
Last Updated : 2026-09-04 Read more