Sergio Conti.Observé a Scarlett mientras se alejaba, su figura recortándose contra la luz tenue del pasillo como una silueta que se negaba a desaparecer. «Scarlett» su nombre resonó en mi cabeza, mientras no podía dejar de pensar que definitivamente, Andruw tenía malos ratos pero no malos gustos. Cada esposa que conseguía era mejor que la anterior, y eso, viniendo de mí, era todo un cumplido.Melissa era hermosa, sí. Excelente amante, por supuesto. Pero había algo en esta mujer, que la hacía diferente. Quizás era esa carita de ángel que sabía ocultar al peor de los demonios. O quizás era la forma en que caminaba, con esa mezcla de determinación y vulnerabilidad que la hacía tan cautivadora. Fuera lo que fuera, era imposible no sentirse atraído por ella.Sonreí. Una sonrisa arrogante, cargada de una satisfacción que apenas lograba contener. Si ya había caído una, ¿por qué no hacer caer a la otra? Andruw se creía el amo del mundo, el dueño de todo lo que tocaba. Pero yo sabía que su i
Última atualização : 2026-08-31 Ler mais