El orgasmo de Sarah la destrozó en olas violentas que hicieron que su cuerpo se sintiera como si se estuviera haciendo añicos. El grito que se le arrancó fue el más fuerte hasta entonces. Se quebró en un aullido agrietado y casi silencioso cuando su voz finalmente se agotó. Sin palabras. Solo gritos interminables, como un animal moribundo. Sus palabras deberían haberla horrorizado, lo habrían hecho solo minutos atrás. ¿Pero ahora? El tío dijo que era una buena chica. Tenía que seguir siendo buena para él. —Joder, así es. Ordeña esa polla otra vez —ordenó Bennie, suspirando profundamente en el éxtasis del orgasmo mientras la inundaba de nuevo, las caderas sacudiéndose mientras se vaciaba dentro de ella. —Puedes pasar y
Última atualização : 2026-08-13 Ler mais