«Dime que me quieres», suplicó, la voz ronca de deseo sin freno. «Joder, Wren, te quiero tantísimo. Todo el tiempo. Solo dilo, joder.»Sin aviso, el coño se le volvió en contra y se corrió con un grito roto antes de poder responder, el cuerpo convulsionándole tan fuerte que las palabras le fallaron.Gimió sin contención, el coño cerrándosele duro alrededor de él mientras él seguía follándola durante ello.Hambriento de su propia liberación, para poder disfrutar juntos el después de darse placer.Ella estaba justo ahí, justo al borde de decírselo, pero joder, tendría que esperar otro minuto, porque era un desastre precioso que él quería mirar para siempre.Corriéndose en su polla, sin trabas y sin miedo, con una satisfacción honda e impía en la cara.«Mi mujer perfecta», le susurró entre jadeos, segundos antes de que la voz de Helen llamara desde abajo, luminosa y alegre. «La cena está lista. Wren, Victor, ¿dónde estáis?
Last Updated : 2026-10-25 Read more