JakeEntramos a la casa. El calor de la chimenea nos recibe como un abrazo reconfortante. Llevamos a Derrik a la que será su habitación, una pieza acogedora con paredes de pino y una cama enorme con cobijas tejidas.El niño salta sobre el colchón con energía renovada, obviando completamente que son más de las cuatro de la mañana, pero claro, él durmió recargando baterías, cosa que su madre y yo no hicimos.—¡Papi, papi, mira! ¡Tiene una ventana para ver los caballos! —grita, entusiasmado, señalando hacia afuera.—Ahorita no se ve nada, campeón, está muy oscuro —le digo, sentándome a su lado para quitarle los zapatos—. Mañana cuando salga el sol los vas a ver a todos.Derrik se acuesta, mirándome con los ojos entreabiertos por el cansancio repentino.—Papi... ¿mañana nos levantamos muy temprano? ¿Súper de madrugada?—¿Tan temprano? ¿Para qué? —le pregunto sonriendo.—Para ir a recorrer el campo con Hank, ajustar la cerca para que no se escapen los caballos y pintar el tanque de agua gi
Última actualización : 2026-08-21 Leer más