Alma Nova despertó con la sensación de que algo la observaba desde dentro de su propio cuerpo.No era miedo exactamente. Era una vigilancia constante, como si el bosque le hubiera puesto ojos invisibles bajo la piel. Se miró los tobillos a la luz del amanecer. No había nada. Ni raíces, ni marcas, ni tierra. Pero al tocarlos sintió un calor extraño, como si la sangre le corriera más lenta en esa zona.Salió de la cabaña sin desayunar.El bosque después de la lluvia olía a tierra mojada, flores abiertas y algo más dulce, casi empalagoso. Los bailarines caminaban descalzos por los senderos, algunos con pequeñas hojas adheridas a las plantas de los pies. Nadie parecía molestarse. Al contrario, sonreían al sentirlas.Alma Nova se dirigió directamente al flamboyán grande.—Valeria —llamó en voz baja—. ¿Qué me hiciste anoche?El árbol tardó en responder. Cuando lo hizo, su voz sonó más débil, casi exhausta:—Nada que no hayas aceptado, pequeña. Solo te mostré un poco de lo que podría ser. El
Última atualização : 2026-05-21 Ler mais