Con los focos de las cámaras iluminándole el rostro, Gladis parpadeó repetidamente mientras contemplaba a la multitud congregada en la entrada.—¿Cómo te atreves a hablarme así? ¡Seguridad! —su voz temblaba mientras hablaba—. No soporta la humillación, supongo. Frente a su propio personal, soy todo un espectáculo... y no cualquier espectáculo.—¡Seguridad! —gritó, pero nadie respondió. La multitud permanecía inmóvil, curiosa por ver qué ocurriría a continuación.—¿Dónde están esos malditos trabajadores? —exclamó con desesperación.—Por lo visto, ya no te tienen simpatía. Claramente tienes muchas dificultades para manejar a tu equipo —dije, esforzándome por no esbozar una sonrisa en la comisura de mis labios.—Nunca te he sido de gran ayuda, ¿verdad? Tuve que conseguir que el señor Dennis visitara tu empresa, algo que tú no lograste en años de intentarlo, y jamás reconociste mis esfuerzos. Pensé que te alegraría, pero nunca me diste el respeto que merezco. No eres más que una desagrade
Last Updated : 2026-05-04 Read more