—Señora, ¿le gustaría comer algo? —preguntó una de las empleadas, visiblemente preocupada porque, desde hacía varios días, el estado de ánimo de la dueña de la casa, Marcella Jacob, era muy malo. Con frecuencia se saltaba las comidas. Pasaba largas horas encerrada en el despacho y, cuando estaba con Andy, tampoco permanecía mucho tiempo a su lado.El rostro de Marcella también reflejaba una enorme presión, como si todo lo que le estaba sucediendo realmente la hubiera llevado al borde de la desesperación.—No lo sé... Quiero salir un momento a tomar un poco de aire fresco.Al parecer, Marcella necesitaba un ambiente distinto al de su casa.Desde que permanecía allí, dedicaba la mayor parte del tiempo a revisar las redes sociales, que de repente estaban inundadas de publicaciones sobre ella. Al principio solo unos pocos hablaban de la v
Last Updated : 2026-07-28 Read more