Su mirada se intensificó, cargada de deseo contenido, y el espacio entre nosotros se sintió cargado… como el aire antes de un rayo. El calor se extendió por mí en oleadas lentas, dejando mi piel hipersensible, mi pulso irregular. Cada nervio se sentía despierto, buscándolo, anhelando su contacto.Mis dedos se crisparon a mis costados, anhelando sentirlo... su calor, su deseo... pero él no acortó la distancia.Simplemente se quedó allí parado.Mirando.Paciente. Atento. Sus ojos me recorrieron sin prisa, como si tuviera todo el tiempo del mundo, como si mi expectación fuera algo que quisiera prolongar, saborear.Y de alguna manera, esa contención ardía con mucha más intensidad que si me hubiera tocado siquiera.—Estás empapada, Bunny —gruñó con voz oscura y peligrosa, y me recorrió un escalofrío—. Mírate, goteando...Tragué saliva con dificultad, mi pulso latía con fuerza, mi respiración era rápida y superficial. Cada centímetro de mi cuerpo ardía de deseo, cada nervio clamaba por él.
Última actualización : 2026-05-23 Leer más