El bar era un antro de humo, voces arrastradas y el olor agrio de alcohol mezclado con perfume barato. Sasha se sentó en el rincón, pidiendo una dosis tras otra, dejando que el líquido le quemara la garganta, con la esperanza de que también quemara aquello dentro de él.Aquel vacío que insistía en latir, recordándole lo que no podía tener.La mesera pasó por él. Desde lejos, Sasha ya la había notado. No podía evitar notarla.Los cabellos rubios, casi dorados, recogidos de cualquier manera. La piel clara, como mármol vivo, parecía tener un brillo discreto, casi imperceptible, como si estuviera hecha de algo que él no supiera nombrar. Y los ojos… Dios… un verde vibrante de un lado, un azul profundo del otro.Se hundió aún más el rostro en la mano, riendo bajo, amargo.“Estás bebiendo porque perdiste a una mujer… ¿Y ahora no puedes dejar de mirar a otra?”La voz del Lycan dentro de él rio, sarcástica.— Cállate… — Murmuró, tomando otra dosis.La mesera pasaba recogiendo vasos cuando un h
Last Updated : 2026-05-30 Read more