Susan bajó los escalones de mármol al lado de Dmitry, los dedos entrelazados con los de él. La mansión parecía respirar junto con ella —el silencio era pesado, no de opresión, sino de respeto. Ella sentía los ojos de la casa sobre sí, o tal vez fueran los ojos de quienes la observaban a distancia.Al pie de la escalera, Alexei estaba recostado contra la pared, brazos cruzados, con esa sonrisa perezosa en los labios, pero los ojos atentos como hojas afiladas. A su lado, Sasha jugueteaba con el celular, pero levantó la mirada en cuanto los vio. Y allí, parada cerca de un sillón, estaba Carla.Carla tenía los brazos cruzados, el rostro pálido y abatido, las ojeras profundas delatando noches mal dormidas. Cuando vio a Susan, el alivio se mezcló con el miedo en su mirada.— ¡Susan! —Carla avanzó, con la voz quebrada, y la abrazó con fuerza—. Dios mío, yo… ¡Estaba muriéndome de preocupación!Susan se hundió en el abrazo de su amiga, cerrando los ojos por un instante, sintiendo el calor fami
最後更新 : 2026-05-14 閱讀更多