**AVA DUVAL**La lluvia golpeaba el cristal de la ventana, el viento la arrastraba con furia en un frenesí. Entré en la cocina con un grueso camisón que me llegaba hasta las piernas. Mis chanclas eran de peluche, pero no bastaban para protegerlas del frío. «Está lloviendo a cántaros. Me pregunto dónde estará Ethan», dije en voz alta, aunque no esperaba respuesta. No había visto ni rastro de él desde que empezó el día, y sin embargo su aroma seguía impregnando la casa como si estuviera presente. Había pasado varios meses con él y ya sabía que su olor permanecía aunque él no estuviera. Gemí, estirando los brazos. Me dirigí a la nevera, saqué un cartón de leche Straus Family Creamery y me serví un vaso. Me lo bebí de un trago. ¿A quién le importaba dónde estuviera? Que se cuidara solo, por lo que valiera. Justo cuando me bebía el segundo vaso, la luz de la cocina parpadeó y, de repente, se apagó. Fruncí el ceño, confusa, esperando que volviera… quizás las bombillas fallab
Terakhir Diperbarui : 2026-07-26 Baca selengkapnya