El brazo de Aaron rodeó con firmeza los hombros de Rose.—¿Verdad, Rose?—S-sí, claro.Su rostro pálido apenas lograba ocultar su sorpresa. Era una expresión familiar, una que Matteo reconocía perfectamente cada vez que ella estaba confundida o en shock.Los rostros podían parecerse, pero era imposible que dos personas compartieran exactamente los mismos gestos.Matteo actuó con naturalidad, como si no conociera en absoluto a aquella “Rose”. Sin embargo, por dentro, una tormenta de preguntas y sospechas se agitaba sin descanso.—En ese caso, nos vamos. Tenemos que ir a la oficina —dijo Aaron.Rose miró a Suzannah y asintió ligeramente.—Nos vamos.—Está bien, cuídense —respondió Suzannah con una sonrisa tranquila mientras les hacía un gesto con la mano.La mente de
Última atualização : 2026-06-27 Ler mais