Con cuidado, Romilda se plantó frente al gran espejo, mientras sus delgados dedos recorrían la piel de su nuevo rostro. Después de semanas escondida en el penthouse de Paris, el momento por fin había llegado. Desde que le retiraron las vendas el día anterior, Romilda había pasado casi todo el tiempo contemplando su reflejo.El rostro que la miraba de vuelta ya no era el de Romilda Baxter, ni el de Roseanne, Rose, su hermana gemela.Ahora tenía la nariz más afilada y con la punta ligeramente respingada. Su mandíbula era más fina y definida. Sus ojos habían sido remodelados con una forma más felina, y tenía rellenos en los labios y las mejillas. Toda la estructura de su rostro había cambiado drásticamente, incluso su cabello.Romilda se veía impresionante: sensual, seductora y completamente irreconocible.—Perfecto —una lenta sonrisa s
Última atualização : 2026-09-12 Ler mais