35. Felizmente comprometidoUn sepulcral y asfixiante silencio llenó la sala de aquella lujosa y fría mansión. Bryden se mantuvo sereno, con un ritmo cardiaco envidiable, mientras que los otros tres eran un caos total.Apenas luchaban para llevar aire a sus pulmones. Si Gemma estuviera ahí y viera la escena, ¿estaría satisfecha como lo estaba él?—Te has vuelto loco —musitó Jeremiah.—No, estoy más cuerdo que nunca, Jeremiah; sin embargo, no puedo decir lo mismo de ti. Has perdido no solo a tu hija y esposa, sino también a tus nietos.El hombre apretó la mandíbula.—¿Sabías dónde estaban?—Siempre —respondió casi con un placer orgásmico.—¿Qué de todo esto te complace, Bryden? ¿Se puede saber por qué has hecho todo esto? ¡¿En qué demonios te beneficiaría cuidar niños que no eran tuyos?! —vociferó el señor Astor con el puño apretado, apuntando en dirección de Bryden.—Nos ayudamos mutuamente, papá. Eso es todo.—Nos han engañado.—Sí, pero ustedes fueron los responsables por presionarn
Última actualización : 2026-09-11 Leer más