Cap. 11 - La identidad de mi esposaElisa buscó a Luz antes de ir por Majo. Necesitaban apoyarse mutuamente, pues ambas estaban aterrorizadas. Fernán no era la clase de hombre que lanzaba amenazas al azar.Majo abrazó a Luz con cariño y, como de costumbre, comenzó a hablar de mil cosas. Sin embargo, sus amigas permanecían tensas, como si ocultaran algo.—¿No me extrañaste? Mala amiga —bromeó mientras la obligaba a corresponder el abrazo.Majo nunca respetaba el espacio personal de Luz. Sabía que era una gran persona, aunque le costaba demostrar sus emociones.Fueron a la sala privada de Fernán en Molino Viejo, un privilegio al que muy pocos podían acceder. Las esperaba un banquete con pizzas de distintos sabores, pollo frito, refrescos y varios tragos dulces, la debilidad de Majo.—Mmm, me encanta que sean tan buenas con esta salvaje. Sé que ustedes son más delicadas y no disfrutan comer con las manos —agradeció Majo.Sus amigas la animaban a beber un poco. Tenía poca tolerancia al alc
Última atualização : 2026-05-25 Ler mais