AARÓNEntré al comedor guardando el celular en el bolsillo de mi pantalón, todavía con la mandíbula tensa por los últimos datos que Sebastián me había soltado por la línea. La estancia estaba en una penumbra suave, rota únicamente por las luces del pasillo. Al mirar hacia la mesa, vi a Amelia de pie, estática, tocándose el vientre con los dedos temblorosos.—Tu abuelo se ha ido, Aarón —me dijo en un susurro, con la voz notablemente rota y los ojos oscuros inundados de una angustia que no pudo ocultar—. Pero me dejó temblando. Dijo que está esperando con ansias el nacimiento del bebé, que es lo único que quiere ver antes de marcharse. No alcancé a responderle, Amelia se abalanzó sobre mí acortando la distancia a pasos rápidos y estrellando su cuerpo directamente contra mi pecho. Sus manos se aferraron a las solapas de mi saco con una desesperación salvaje, buscando un refugio que su propia mente ya no le daba en medio de esta farsa. —Me está matando esto, Aarón —soltó en un gemido ah
Última atualização : 2026-06-18 Ler mais