CAPITULO 162AMELIAEl moisés estaba vacío.Metí la mano entre las mantas, como si Alexander pudiera haberse escondido debajo de ellas. El lado de Aarón también estaba vacío y la puerta de la habitación permanecía abierta.—¿Aarón?Nadie respondió.Miré el baño, el vestidor y después otra vez el moisés. El corazón empezó a golpearme tan fuerte que apenas escuchaba el mar entrando por las ventanas.—¡Aarón!Salí al pasillo descalza. No había guardias corriendo ni cristales rotos. La casa estaba en silencio. Eso no ayudó. Mi cuerpo ya había regresado a la residencia Kane, a la habitación vacía y al momento en que comprendí que se llevaban a mi hijo.Volví a oír el golpe de la puerta, el grito de Olivia y la voz de Ivann
Última atualização : 2026-08-26 Ler mais