Esa noche, la mansión Vitale se sentía como un cementerio estrictamente vigilado. Las luces del corredor estaban atenuadas, dejando solo sombras alargadas que danzaban sobre las paredes de mármol. Cada esquina estaba vigilada, cada puerta custodiada. Stefano había colocado veinte guardias adicionales, y las patrullas se realizaban cada quince minutos.Camilla esperaba.Estaba sentada al borde de la cama de Lucia, esperando a que la respiración de su hija se volviera regular y profunda. La trenza que había hecho esa mañana ya estaba un poco suelta, y Lucia agarraba el borde de la manta con fuerza, como de costumbre. Al otro lado, Nico dormía en su cuna, su pequeña mano todavía aferrada al conejo de peluche que Luca le había dado unas semanas atrás.Camilla los observó largo rato. El rostro inocente de Lucia, las mejillas regordetas de Nico, las largas pestañas que temblaban al soñar. Sus hijos. Su sangre y su carne. Y esa noche, alguien allá afuera quería borrar a uno de ellos.Besó la
Last Updated : 2026-10-01 Read more