Jadeaba, mi pecho subía y bajaba rápidamente. Mis labios aún ardían por su beso. Lo miré con los ojos aún llenos de ira.—¿Crees que besándome vas a callarme? —dije, mi voz aún ronca.—Solo hago lo que hay que hacer.—No puedes resolver todos los problemas con besos.—Solo intento que dejes de gritar.—Tú…Me besó de nuevo. Esta vez más suave, pero igual de dominante. Su mano, que antes sujetaba mi nuca, bajó a mi cuello, luego a mi hombro, luego a mi cintura. Sus dedos cálidos recorrieron mi cuerpo bajo la fina tela de la blusa que llevaba.Temblé, no por el frío, sino por su tacto. Aunque estuviera enfadada, aunque lo odiara, mi cuerpo seguía respondiendo.—Luca… —susurré entre besos.—Calla. No hables. Déjame sentirte.Su mano subió de mi cintura a mi espalda, luego a mi pecho. Sus dedos tocaron mi seno a través de la blusa, sintiendo su forma, rozando mi pezón ya endurecido.—Aahh… —escapó un gemido sin mi permiso.Sonrió contra mis labios. —¿Te gusta?—Yo no…—Te gusta. Puedo sen
Last Updated : 2026-06-17 Read more