El testamento en vidaNarración en primera personaNo salimos del dormitorio durante horas.El nudo de Kai finalmente cedió, pero él permaneció hundido en mi interior, con la frente apoyada en la mía y respirando como si hubiera corrido un maratón. El sudor se enfriaba sobre nuestra piel. La sangre de la pelea aún manchaba su pecho y mis muslos. Más allá de las ventanas oscurecidas, la ciudad empezaba a brillar en lugares donde no debía: pequeños incendios, sirenas lejanas, la primera prueba real de que la maldición estaba despertando.Lo sentía a través del vínculo. Un tirón lento y voraz cada vez que sus caderas se movían o mis paredes internas palpitaban a su alrededor. Como si algo antiguo y hambriento estuviera bebiendo de nosotros.—Kai... —susurré.Él levantó la cabeza. Sus ojos dorados aún conservaban un matiz salvaje. —Lo sé. Yo también lo siento.Se retiró lentamente —acompañado por una oleada espesa y húmeda— y se tumbó boca arriba, arrastrándome consigo para que quedara ex
Last Updated : 2026-08-17 Read more