—El silencio que siguió a las palabras de Victoria fue tan denso que Lucía podía oír los latidos de su propio corazón. Adrián permaneció inmóvil en el umbral de la sala, sus ojos oscuros alternando entre las dos mujeres con una intensidad que cortaba el aire.—¿Qué verdad? —preguntó él, su voz apenas un susurro cargado de peligro.Victoria dio un paso adelante, pero Lucía la detuvo con un gesto. Ya no podía esconderse más. El momento había llegado, aunque no fuera como lo había imaginado.—Adrián, siéntate —dijo Lucía con voz firme—. Esto va a ser difícil de escuchar.Él no se movió. Sus puños seguían apretados a los costados, su mandíbula tensa como una cuerda a punto de romperse.—Habla.Lucía respiró hondo. Se quitó el anillo de matrimonio que había usado durante tres años y lo sostuvo frente a él.—¿Recuerdas la noche en Londres? ¿La lluvia, los gritos, la chica que no puedes recordar?Adrián frunció el ceño. Algo en sus ojos se agitó, como si una puerta cerrada se estuviera abrie
Última atualização : 2026-07-01 Ler mais