La reunión de la junta se convocó para la mañana siguiente. Valeria llegó temprano, vestida con un traje negro que le daba un aire de autoridad que no había tenido en meses. Su hijo, Sebastián Jr., estaba en la escuela, y por primera vez en mucho tiempo, Valeria no se sintió culpable por dejarlo allí. Sabía que estaba haciendo esto por él, para asegurar que su futuro no fuera destruido por los fantasmas del pasado.Javier llegó puntual, como siempre. Su sonrisa amplia y su apretón de manos firme le recordaron a Valeria todas las cenas familiares, todas las risas compartidas, todos los momentos en los que había creído que él era parte de su familia.—Valeria, querida —dijo, besándola en la mejilla con una familiaridad que ahora le pareció repulsiva—. Te veo mejor. ¿Has estado durmiendo?—Lo suficiente —respondió ella, forzando una sonrisa—. Gracias por preguntar.La reunión comenzó con los asuntos de rutina. Informes financieros, proyecciones de crecimiento, discusiones sobre la expansi
Última atualização : 2026-09-06 Ler mais