CAPÍTULO 32 Susana se detiene un segundo más, observándome con el ceño fruncido.—¿Te sientes bien? Tienes la cara roja.—Sí... perfectamente. Solo es... creo que es el calor. Al parecer, el aire acondicionado no está funcionando —miento, sujetándome con fuerza al borde del escritorio mientras la intensidad del dispositivo aumenta un nivel más.Susana mira hacia el techo, observando los conductos del aire.—No, no lo creo. Me parece que la temperatura está bien. Quizás te estás enfermando.Alzo la mirada hacia la oficina principal. La puerta se abre en ese momento y Amy se apoya contra el marco. Tiene su celular en la mano, aparentando revisar algo, pero sus ojos están fijos en mí. Me lanza una mirada calculadora y aprieta nuevamente la pantalla.No, por favor, no lo hagas. No aquí, no ahora, le imploro mentalmente, moviendo la cabeza con suavidad en negación. Pero ella hace caso omiso.La bala dentro de
آخر تحديث : 2026-10-03 اقرأ المزيد