El tío Mário, al notar que algo no iba bien, bajó discretamente la mampara del vehículo.Isabela, mientras tanto, daba vueltas a todo en su mente. Afortunadamente, su agudeza mental no la abandonó: en pocos segundos dio con la respuesta perfecta.—Me temo que, si te lo cuento, podrías verte en una situación comprometedora.Maison frunció el ceño.—¿Cómo es posible que no confíes en mí?Isabela insistió:—Como bien sabes, Laisa y Catarina tienen un parecido inquietante. Ahora ha sido acogida por tu abuela como nieta adoptiva y, además, ha contraído un virus sumamente extraño. Me temo que todo esto podría ser una trampa tendida para engañarte.Maison soltó una risa, entre incrédulo y exasperado.—¿Acaso temes que yo sienta compasión por ella?—No sería imposible pensar que alguien está actuando como una actriz dispuesta a ganar el Óscar —replicó ella con sutileza.Maison apretó los dientes, indignado.—¿Que por una ofensa del pasado, mi palabra haya perdido todo valor ante tus ojos?Isa
Última actualización : 2026-08-11 Leer más