Narrado por ZoeEstar en el hospital como paciente era mi peor pesadilla, especialmente porque mi "médico de cabecera" personal, también conocido como el hombre que no me daba el divorcio, se tomaba su papel demasiado en serio. Ian me había llevado a Neonatología para ver a Isabella, pero a los diez minutos ya estaba revisando su reloj con cara de pocos amigos.—Zoe, ya es suficiente. Llevas mucho tiempo de pie, la incisión se va a inflamar —dijo Ian, tomándome del brazo con esa firmeza de jefe de cirugía—. Vamos, de vuelta a la silla de ruedas.—Ian, por favor, solo cinco minutos más —le supliqué, pegada al cristal de la incubadora de mi hija—. Isabella hoy abrió los ojos, ¿no la viste?—Los abrirá de nuevo mañana. Ahora, muévete —ordenó.—¡Déjala en paz, Blackwood! —intervino Marcos, que venía llegando con Mark para la ronda—. La paciente está respondiendo bien al estímulo materno. Tú lo que eres es un sargento de infantería.—Exacto —añadí, apoyándome en el brazo de Mark—. Ellos dic
Última actualización : 2026-05-27 Leer más