A la hora del almuerzo, en la mansión de León y Ana.Ana despertó, se giró hacia el costado y vio a León aún dormido a su lado, su rostro apuesto lucía tranquilo mientras dormía.Ana sonrió. Se acercó y besó suavemente la mejilla de León.—León, despierta.León solo murmuró algo entre sueños, aún medio dormido.Ana lo besó de nuevo, esta vez en los labios.—León, ya es mediodía. Tenemos que prepararnos.León abrió los ojos lentamente, con una sonrisa que se extendía por su rostro al ver a Ana frente a él.—Mmm... buenas tardes, hermosa.—Buenas tardes, amor. ¿Recuerdas? Hoy tenemos cita con Sebastián y Adrián para jugar al golf.León asintió, aún medio dormido.—Sí, lo recuerdo.—Tienes que levantarte ahora. No podemos llegar tarde —dijo Ana mientras seguía besando a León: la frente, las mejillas, la nariz, los labios. Pequeños besos que hicieron reír suavemente a León.—Bien, bien, me levanto —dijo León, finalmente sentándose con el cuerpo aún perezoso—. Pero sabes, con besos así, me
Terakhir Diperbarui : 2026-08-20 Baca selengkapnya