—¡Suéltame, Daniel! ¡Me estás molestando! —exclamó ella, forcejeando para librar su muñeca.—¡Te dijo que la soltaras! —resonó una voz masculina, grave y autoritaria, detrás de ellos.Tanto Lia como Daniel congelaron sus movimientos y se giraron al mismo tiempo.A escasos pasos de ellos, vestido con un traje impecable pero sin corbata, estaba Fabián. Su postura era intimidante, con la mirada clavada fijamente en las manos de Daniel.Una ola de alivio recorrió el cuerpo de Lia. Desprendiéndose del agarre flojo de un Daniel sorprendido, caminó rápidamente hacia Fabián. Él no dudó en recibirla, rodeándola protectoramente por los hombros con un brazo mientras la miraba con genuina preocupación.—¿Estás bien, Lia? —preguntó él en voz baja.—Sí... estoy bien —asintió ella, respirando con dificultad.Daniel apretó los puños a los costados, sintiendo que la sangre le hervía por los celos y la humillación.—¡¿Y tú quién diablos eres?! —rugió Daniel, dando un paso amenazante hacia adelante—. ¡¿
Última atualização : 2026-08-04 Ler mais