Bajó la mirada de inmediato para no ver más, dio media vuelta y cerró la puerta de golpe.Desesperada, con las lágrimas nublándole la vista y amenazando con desbordarse por sus mejillas, echó a correr a toda velocidad por el pasillo de la oficina corporativa, ignorando las miradas extrañadas de un par de empleados. Se adentró en el baño de damas, entró a uno de los cubículos y le pasó el seguro, dejándose caer contra la pared mientras rompía en un llanto amargo y silencioso.A pocos metros de allí, Laura, que acaba de salir del área de impresión, vio a su amiga pasar corriendo hecha un mar de lágrimas. Sin pensarlo dos veces, Laura corrió hacia el baño, empujó la puerta principal y escuchó los sollozos contenidos al fondo.—¡Lia! —llamó Laura con urgencia, acercándose al cubículo—. Lia, por favor, abre... ¿Qué sucede, amiga? ¿Qué tienes?Lia quitó el seguro con manos temblorosas y abrió la puerta. Tenía los ojos rojos, el maquillaje corrido y el pecho agitado por el dolor.Al verla en
Última atualização : 2026-08-15 Ler mais