Capítulo 229. El inesperado beso.—No necesitamos seis tipos de pasta.Elías dejó otro paquete dentro del carrito.—Claro que sí.—Somos dos personas.—Tres.Alessia lo miró. Elías señaló su vientre.—Él cuenta.—Nuestro hijo todavía no come pasta.—Detalle menor.—Elías.—Alessia.Ella tomó dos paquetes y los devolvió al estante.Él tomó uno nuevamente.—Ese se queda.—¿Por qué?—Porque me gusta.—Ya llevas cinco.—Ahora cuatro.—Siguen siendo demasiados.—Llevamos tres días viviendo juntos y ya quieres controlar mi alimentación.Alessia abrió mucho los ojos.—¿Yo te controlo?Elías sonrió.—Interesante, ¿verdad?Ella lo señaló.—No utilices mis argumentos contra mí.—Son buenos argumentos.—Idiota.Elías continuó empujando el carrito.Alessia lo siguió.Habían ido al supermercado porque su nueva casa tenía un refrigerador demasiado grande para la cantidad absurda de comida que había dentro.Prácticamente nada. Elías había abierto la puerta aquella mañana, observado dos yogures, frut
Última actualización : 2026-08-29 Leer más