Talia entró rápidamente a la habitación. Todas las miradas se desviaron hacia ella al instante, dejando a los médicos y enfermeras intercambiando miradas de duda, sin saber a quién hacerle caso. La mirada de Killian se volvió dura y firme, y su voz sonó fría y autoritaria: —¿Acaso no me escucharon? ¡Aplíquenle el sedante! Para él, Noah no era más que un pequeño e inestable lunático. ¿Autismo? Él lo veía simplemente como una enfermedad mental, tal como la del padre del niño, Lucas. Killian nunca le había tenido aprecio a su medio hermano menor, a quien le llevaba casi veinte años. Uno llevaba el apellido del padre, mientras que el otro tenía el de la madre. Como sus padres se habían divorciado cuando eran jóvenes, la madre se había llevado a Lucas al extranjero, dejando a Killian como el único heredero de la familia Quinn. ¿Quién iba a imaginar el enorme crecimiento de la familia Vaughn en los últimos años? Su poder e influencia, tanto a nivel nacional como internacional, eran g
Last Updated : 2026-09-02 Read more