Esa misma tarde, Talia recibió una llamada de Ethan. La voz masculina al otro lado de la línea fue escueta: —Ven a «El Paraíso en la Tierra» y celebramos nuestro segundo aniversario. Sin esperar a que Talia aceptara o dijera que no, le colgó. Cada una de sus palabras y acciones rezumaban una actitud autoritaria y a la fuerza. —¡Talia, por lo que más quieras, no te me vayas a ablandar! ¡Un pinche patán como Ethan no va a cambiar de la noche a la mañana ni de chiste!... —Jade, aterrorizada de que Talia fuera a ceder otra vez, se puso a tratar de convencerla con una paciencia infinita. Tras un buen rato de estar eche y eche merolico, Talia le sonrió y le dijo: —No te preocupes, ya no espero un carajo de Ethan. —Ah, menos mal, menos mal —dijo Jade sobándose el pecho, respirando aliviada—. ¡Ja! ¡De ahora en adelante, Talia va a ser un megacuero que ese imbécil no va a poder tocar ni en sus sueños! Durante sus años universitarios, Talia tenía una melena negra preciosa, la piel
Terakhir Diperbarui : 2026-05-28 Baca selengkapnya