VICTORIA«Te juro que si veo un solo “plato saludable” más en esta mesa, voy a irme a comer a una cafetería como un hombre decente».Nino empezó a hacerle señas al otro hombre. Para mi completa sorpresa, ese tipo intimidante y enorme parecía no poder hablar.«Estás a dieta por órdenes del médico. Tienes el azúcar por las nubes. Sé un bebé grande y bueno, y cómete tu desayuno insípido», le respondió el otro hombre en lenguaje de señas, totalmente tranquilo.Concentrado en su plato, fingió notar el dedo medio que el de cabello negro le enseñó.Una risita se me escapó de los labios, y capté la atención de aquellos ojos de medianoche.Por primera vez, vi la duda resquebrajar su máscara, y pensé: “Este es mi momento”.—Claras de huevo. Solo claras… sin yema, sin mantequilla, sin nada. Y esa masa madre… seca. “Tostada con aguacate”, le dicen, como si ese nombre fuera a hacerla menos triste.Lo dije en voz alta, estirando el tenedor para tomar un poco de tocino.—¿Entiendes lenguaje de señas
Última atualização : 2026-05-31 Ler mais