Alaric se separó un milímetro de los labios de Anastasia, manteniendo sus manos grandes y toscas acunando con extrema delicadeza el rostro de su esposa. Luego, con una lentitud inusual en él, deslizó su cuerpo hacia abajo hasta quedar arrodillado al costado de la cama, a la altura de su vientre.La panza de Anastasia apenas comenzaba a esbozar una sutil curva, casi imperceptible a la vista, pero para el King, ese pequeño espacio contenía el universo entero. Alaric inclinó la cabeza, pegando su mejilla herida contra la suave tela de la bata clínica, y comenzó a hablarle en un susurro ronco, directo a la piel.—Mi amor... aún no sé si me escuchas, pero tienes que ser fuerte —murmuró Alaric, y por primera vez, su voz no arrastraba la frialdad del mafioso, sino la devoción de un padre—. Tus papitos te esperan. Tu mamá es la mujer más valiente de este mundo y yo... yo soy capaz de quemar el mundo entero por ti, de reducir a cenizas a cualquiera que intente apagar tu luz. Ya te estamos espe
Última atualização : 2026-08-13 Ler mais