Alaric retrocedió un paso, permitiendo que la luz de la habitación marcara las cicatrices de su rostro. Sus manos, que hace apenas una hora habían estado alrededor del cuello de Delfina, ahora buscaban las de Anastasia con una urgencia que rozaba la desesperación.La revelación colgaba en el aire como una sentencia. Alaric Turner, el hombre que hacía temblar los cimientos de la mafia gringa, el King que dictaba las reglas del submundo, estaba de rodillas frente a ella.—¿Te acuerdas del sótano, Anastasia? —su voz era un trueno sordo, una confesión que desgarraba cinco años de silencio—. Hace siete años, yo no era el King. Era un alma perdida, un chico que hacía el trabajo sucio para clanes que hoy tengo bajo mi bota. Tú eras la hija de un hombre poderoso, y yo... yo solo era la basura que te custodiaba en aquel agujero.Anastasia lo miraba, y el rostro del mafioso frente a ella se superponía con el del joven asustado de sus pesadillas.—Me dejaste ir —susurró ella, con el corazón en l
Última actualización : 2026-06-17 Leer más