Evangeline.Eran las seis de la tarde de un miércoles que se sentía como el fin de una era. El silencio del Penthouse me envolvía, un silencio que, lejos de ser un alivio, pesaba como una losa. Me metí en la ducha, dejando que el agua caliente golpeara mi cuero cabelludo mientras lavaba mi cabello con movimientos lentos, casi ceremoniales. Respiré profundo, tratando de encontrar un centro que se me escapaba de las manos. En medio del vaho del baño, mi mente se desvió hacia Christopher. Él era tan diferente a todo lo que yo conocía: un hombre amable, con un interés genuino, alguien que me miraba a los ojos y veía a una mujer, no a un expediente o a una propiedad. Quizás, si me permitía ser Eva por unas horas, podría recordar quién era antes de que la sombra de Maximilian Voss borrara mi nombre.Voy a ir, decidí, con el agua corriendo por mi rostro. Voy a ir porque necesito ser yo misma antes de desvanecerme por completo.Salí de la ducha, me sequé con una toalla de algodón egipcio y
Última actualización : 2026-08-02 Leer más